Cuando le hice la manta de chenilla a Gael, , Adhara la vio extendida encima de la cama de su habitación (aquí en casa) y me cogió de la mano llevándome hasta allí para que le dijera qué, que era eso.
Le expliqué que era una manta para Gael, para que cuando naciera estuviera calentito y estuvimos las dos poniendo la manta como si tuviéramos a Gael metido en ella para luego cogerlo en brazos.
Le dije que si quería una para ella, y siempre me dice que si....
A veces ocurre que los tonos del color que vemos en las fotos de las telas, no son como en realidad es el color, eso me pasó con la franela verde, pero como iba a ir para dentro de la manta, opté por incluirla en la manta.
Me encanta el proceso de la confección de esta técnica.
Y el efecto que hace la franela cuando está cortada.
Queda tan bonita que me da pena lavarla.
Ya estaba lavada y planchada, ya sólo quedaba llevársela a su casa.
Ya la tiene en su habitación.
La franela verde ha apagado el color rosa chicle de la franela exterior...
Si te vas a animar a hacer una, tenlo en cuenta, las capas de franela interiores, si son de colores más suaves que la exterior, apagaran el color.
Aquí están las dos, la de Gael y la suya...
De momento no tengo pensado hacer ninguna más, pero quién sabe?.




